Para Crepes & Waffles, la inclusión socioeconómica se define como una relación de mutua cooperación donde la empresa obtiene la fuerza laboral indispensable para operar y los colaboradores acceden a un empleo formal. Esta visión ha permitido que la organización derribe mitos sobre la complejidad legal de la contratación, apoyándose en herramientas como el Permiso por Protección Temporal (PPT), que funciona como identificación válida para todos los efectos de afiliación y ley.
Programas de inclusión y logros institucionales
La compañía ha implementado programas estructurados que van más allá del empleo directo, enfocándose en la capacitación y el desarrollo humano:
- Capacitación técnica y operativa: el personal recibe formación integral en áreas de cocina, servicio al cliente y administración, permitiendo que el talento se desempeñe con éxito en cualquier rol de la cadena.
- Programas de bienestar y cultura: la empresa fomenta la tolerancia y la convivencia mediante una cultura organizacional que valora la diversidad como una inyección de energía positiva para los equipos.
- Alianza estratégica de reclutamiento: con el apoyo de ACNUR, Cuso International y el Ministerio del Trabajo, la empresa ha optimizado sus procesos de selección, logrando cubrir vacantes críticas con personas altamente calificadas que anteriormente enfrentaron barreras administrativas.
- Logros de integración: en la región del suroccidente, la compañía ha logrado integrar exitosamente a personas refugiadas y con vocación de permanencia en roles clave como Principales de Heladería y áreas de servicio, demostrando que la inclusión mejora la efectividad de los procesos de selección y la retención de talento.
El valor humano como motor organizacional
Desde la administración de la compañía, con más de tres décadas de trayectoria en la región, se destaca que la incorporación de este talento inyecta vitalidad y una «mentalidad abierta» en los equipos de trabajo. La experiencia permite afirmar que la integración es un proceso fluido donde la gratitud y el deseo de superación de los colaboradores contagian positivamente el ambiente laboral.
Al final, el modelo de Crepes & Waffles invita al sector empresarial a perder el miedo. La inclusión, respaldada por la asesoría institucional, es el camino para que el empleo digno transforme realidades familiares y consolide territorios productivos.